viernes 22 de mayo de 2009
Restos de letras y tinta
jueves 21 de mayo de 2009
¿Que es para ti la ignorancia?
¿Que es para ti la ignorancia? No es más que un conjunto de personas poco instruidas, con un vocabulario precario y unos modales que dejan mucho que desear. En cambio los que no padecemos del mal de la ignorancia, conocemos todas las verdades, somos firmes a nuestras creencias. Alguien cuando llega a la edad adulta debe dejar de aprender, nuestra formación ya está completa y no necesitamos nada más, ya lo sabemos todo.
Que pobre eres, para mí la ignorancia no es eso. Aunque sí, creo que es el peor mal que alguien pueda tener, para mí es la poca capacidad de inquietud. El que dice que todo lo sabe, es el que menos sabe. Por lo tanto tú serias el más ignorante de todos. El que es inquieto por saber y conocer, se acerca más a la verdad. Conozco personas interesantes con no más de veinte años que saben más que viejos que han pasado toda su vida encerrados leyendo libros. Puedes explicarme con múltiples definiciones lo que es el mar, pero nunca has estado ahí. Puedes hablarme de todas las características del amor, pero nunca te has enamorado. Dan pena, se creen dueños de la verdad y dicen que todo lo saben y que a su edad ya no pueden cambiar. ¡Reaccionen! Abran su mundo, no se queden estancados, nunca es tarde.
Esta es mi forma de ver la vida, de crecer. El día que deje de aprender, será el día en que muera. Solo la muerte será lo que me prive el seguir aprendiendo y de encontrar la verdad. Si pudiera ayudar a los demás a abrir sus ojos y salir de la ignorancia, mi misión en esta vida estará cumplida.
“Tengo alas y puedo volar, solo me queda encontrar la razón y la verdad”
domingo 17 de mayo de 2009
Falsos como flores plásticas
¡¡Mediocres!! Maldita gente mediocre. Son todos unos egocéntricos, egoístas, egomaniapatológicos. Tengo hasta que inventar palabras para explicar lo inexplicable. No lo entiendo, aprendan a valorar lo que tienen. Se creen dueños del mundo y dueños de los sentimientos. ¡Ignorantes! Viven en la ignorancia, estancados, sin la inquietud de cambiar. Siempre tan despreocupados, realmente no me cabe en la cabeza su frialdad. Qué, por qué me miras así, como si no supieras de lo que hablo. Te conozco tanto que se cuando me mientes. No tocas igual, no besas igual. ¿Cómo, celos injustificados? No me vengas con cosas, no nací ayer, mierda. Mírame a los ojos y dime la verdad. Háblame de frente y dime quien es. Malditos infieles. Aman día por medio. Prometen felicidad, adornan las mentiras con frases planificadas y patéticas. Opacan las penas de las tontas que les creen, con flores artificiales. Así de falsos son. Así de pobres son. No se valoran y buscan trozos de cariño, de boca en boca, de piel en piel. Son un conjunto de cuerpos usados, me dan asco. No puedo pensar. Esto colma mi paciencia.
Sin destinatario.
domingo 10 de mayo de 2009
Concejos de un viejo amargado
lunes 4 de mayo de 2009
Declaración antes de una ejecución
Disyunción, simplificación, abstracción y masturbación. ¡Que sublevación, señor de la mantención! Por su descolocación, esta agrupación, debe hacer su finalización y clausuración. ¿Tiene alguna objeción? Sí señora de la aviación: Es una canción hecha con emoción para mi población, con redención a su corporación. Propongo sumisión, ante la detención de mi palpitación contra su afiliación. Esta actuación, requiere una comunicación con mención en organización, hacia la obligación de una colación
Lectores, resignación ante esta publicación, que no cumple con la función de la entretención prometida en la invitación para leer este blog, por obligación.
domingo 3 de mayo de 2009
Mi lengua afilada
No existen palabras para describirla, es increíble. Es un deleite estético. Sus ojos se clavan en mí, me hipnotizan y me pierdo en su mirada. Se acerca, no lo puedo creer. La música y las luces se adueñan del lugar, con un ritmo que inunda la pista. Es como un éxtasis colectivo. Todos los cuerpos mezclados, juntos, moviéndose al ritmo de la música. Y ahí esta ella, caminando hacia mí. Comienza a bailarme y a cautivarme con su sensualidad, ya no puedo disimular mis ganas de ella. Cada vez es más intensa. Ni si quera me ha rosado, solo siento su respiración y su intenso calor. Domina a la perfección todos sus movimientos, estoy perdiendo el control. De un segundo a otro estamos solas, enredadas entre sabanas. Se mueve con una fuerza única, solo con la fuerza que una mujer puede tener. Me tiene en sus manos y hasta el roce más mínimo causa en mí, infinitas sensaciones. Recorre mi cuerpo entero. Me canta al oído con un lenguaje propio, el lenguaje del cuerpo y quedo paralizada. Pero los papeles son invertidos. Ahora yo estoy al mando. Sujeto sus manos y entrelazo sus dedos, me pierdo en su piel, su cuello, la miro y me acerco poco a poco a sus labios. Siento sus ansias, se ve que ya no se resiste. La beso suavemente hasta que ya pierdo el control. Con mis manos recorro el infinito. Beso su cuerpo entero, hombros, cintura y caderas, y mientras que las puntas de mis dedos se pierden en su figura, mi lengua afilada se apodera de ella y de todo el universo, llego a lugares inalcanzables. Ya es un solo cuerpo, un cuerpo con movimientos ondulatorios. Un animal mezclado, misma piel, misma carne, una bestia irracional, solo son impulsos los que se adueñan de este animal hambriento. No se sabe qué es que ni quién es quien, es una mezcla de sensaciones. Ya no me escucho, solo escucho su descontrol, solo siento el temblor de su cuerpo. Sus manos aprietan mi espalda causando un dolor exquisito. Su cuerpo bañado en sudor, su palpitar, su respiración agitada y segmentada, dependen de mí. Ya no aguanta más. Me aprieta como nunca antes, hasta que se paraliza y se desvanece, no responde. La miro y es sorprendente, no hay cuerpo más hermoso que este. La acaricio y la acurruco, ahora ella es mía y duerme entre mis brazos.
jueves 30 de abril de 2009
Memorias de un amor enfermizo
Así se le ve, caminando cuando nace el sol. Con sus lágrimas alimenta la suave brisa de la mañana. Cierra sus ventanas, dejando fuera el día y así, se hace una noche artificial. Mira por su ventana ¿Aun es de mañana? ¿Habré muero? Se pregunta. Todo es tan confuso, las voces vuelven a invadir su mente, tienen infinitas formas, electricidad húmeda, silencios estruendazos, poetas griegos, que locura. Ideas enfermizas inundan su mente. La vida es extraña a veces. Nos sorprende cuando menos lo esperamos, nos abandona y nos invade de soledad, soledad eterna, una soledad invasiva que contamina. Ella mira hacia atrás y observa la gente que ha dejado, que siguen sus vidas con una facilidad envidiable. Por qué se pregunta, porqué este temor y esta incertidumbre. Porqué no podré controlar a las personas que tengo a mi alrededor, seria todo tan fácil. Me adueñaría de sus vidas, controlaría sus días, sus horas, sus pensamientos, sí eso seria bueno. Los puedo convencer para que no se vayan. No quiero vivir en soledad, otra vez. Todos me servirían, haríamos fiestas para cubrir el silencio, tendría amores fingidos y cuerpos fingidos, que placentero sería. Crearíamos armonías hipotéticas. Ayúdenme voces, háganse reales, conviértanse en personas, conviértanse en lo que la gente llama humanidad y ayúdenme a encontrar mi dignidad. Compañeras de sueño no se vayan nunca, aunque me atormenten a cada segundo, cada tic tac que son como agujas que se clavan en mi piel y dejan cicatrices. Sí, dejen cicatrices y huellas en mí, que íntimo, si hasta lo imagino. Con esas cicatrices recordaré que el pasado existió, un pasado perfecto en mí mundo casi perfecto. No tendré recuerdos de soledad, de frialdad, de penas y llantos cubiertos por el encierro y la vergüenza de mostrarme vulnerable, de mostrarme un poco humana. Síganme hasta mi muerte, pero no después de ella, por favor. Cuando morimos volvemos al lugar de donde vinimos, yo no lo recuerdo, pero se que será mejor que esta vida que estoy teniendo. Quiero vivir una segunda vida con gente real. No sienta celos voces tormentosas,si mi estadía con ustedes tiene una larga duración, casi eterna. No creo que otros seres ficticios puedan ser más felices de lo que fuimos nosotros.